La corona de la ciudad

Publicado por Basilio en

La corona de la ciudad, de Bruno Taut

En este post se explicará el concepto de la Corona de la ciudad, uno de los antecedentes del Movimiento Moderno. Se cumple un siglo de este planteamiento utópico, expresado como respuesta a los veloces cambios sociales provocados por la Gran Guerra. Se puede establecer una analogía salvando las distancias con la situación actual, en la que han aparecido grandes cambios sociales en muy poco tiempo. Los cambios estan en marcha, quién sabe como seran nuestras ciudades dentro de un siglo.

Tras el final de la primera guerra mundial, Alemania encontró una gran evolución cultural. Coetánea a la revolución alemana de noviembre de 1918. Esto propició la creación de las primeras asociaciones de artistas e intelectuales, plasmadas en la creación del Novembergruppe (grupo de noviembre) y el Arbeistrat für Kunst (consejo de trabajo para el arte). Que durará dos años y medio.

Aunque a partir de 1919 el director de este último es Gropius, su figura principal es Bruno Taut. Éste desarrolla una arquitectura utópica y nueva, con un trasfondo religioso, alejada de la vida urbana y del mercado burgués. El Arbeistrat für Kunst editó folletos, organizó conferencias y dos exposiciones dedicadas a la arquitectura: en 1919, Exposición de Arquitectos Desconocidos, y en 1920, Nueva Arquitectura.

En esta última se mostraron ilustraciones de los libro de Taut Alpine Architektur y Der Weltbaumeister. Cronológicamente estos grupos coinciden con la creación en 1919 de la Bauhaus. Su hombre clave, Bruno Taut, colabora con el grupo que trabaja voluntaria y deliberadamente en el plano de la utopía.

Mientras Alemania se reconstruía, los arquitectos expresionistas trataban de enfocar ese nuevo comienzo desde el plano de la utopía. Como decía Paul Scheerbart “no es el final de una era, sino el comienzo”. Bruno Taut, en el mismo 1918, señalaba que «las diversas y desgarradas tendencias solamente podrán encontrar su camino, de retorno a una unidad, bajo las alas de una nueva arquitectura…

Die Stadtkrone

Estas ideas cristalizan en la obra: «Die Stadtkrone» (1919) (La Corona de la Ciudad). En la cual Taut describe su ciudad utópica. La cual estaría coronada por una catedral de cristal que serviría como punto de referencia de la propia ciudad. Esta ciudad no puede partir de una metrópolis ya existente, pues según Taut están podridas. Para crear una nueva forma de construir hay que empezar de cero. Y por ello sitúa la ciudad utópica en las antípodas de la metrópoli.

Para Taut, la arquitectura debía ser toda luz y cristal, como ya había tenido oportunidad de comprobar en su Pabellón del Vidrio de la Exposición del Werkbund en Colonia. En 1914.El simbolismo que Bruno Taut pretendía otorgar al vidrio procedía, en parte, de las novelas metafísicas de Paul Scheebart. Un escritor visionario de novelas e historias cortas que describía una arquitectura de cristal, el cual conoció Taut en 1912. En 1914 publicó el libro Glasarchitektur (Arquitectura de cristal), que dedicó a Taut. La Alpine Architektur de Taut era también un homenaje a Scheerbart, que había muerto en 1915.

Paul Scheebart

Paul Scheebart influyó considerablemente en Bruno Taut dándose una afinidad en la forma de pensar y de concebir la arquitectura de ambos. Coincidían en la intención de sustituir el antiestéico ladrillo industial de las ciudades por vidrio. La transparencia de éste y su coloración transformaría la luz pura e incontrolada en algo místico y divino, como ocurría en las catedrales góticas. Pero su intención no es únicamente mística, sino que trata de desarrollar una nueva forma de habitar, en la que la idea del vidrio como material frío se modificaría. El vidrio es para Taut el símbolo de la paz y de la cooperación entre los pueblos, y de esa convicción surgen sus escritos y proyectos, en los que se unen la arquitectura del vidrio y la del color.

Estas teorías se hacen realidad, de forma parcial, cuando es nombrado arquitecto de Magdeburgo en 1921, donde proyecta en colaboración con sus habitantes, la reforma del Siedlung y construye casas pintadas por sus moradores con vivos colores. De esta forma hacía partícipes de la propia Arquitectura a los habitantes de sus casas. En 1920 Bruno Taut publica el libro Der Welbaumister (El constructor del mundo), en el que a través de cuarenta grabados desarrolla el espectáculo arquitectónico que tiene sus inicios en una catedral gótica que se destruye, entre cuyos restos surgen la tierra, la sociedad, una casa y un palacio de cristal multicolor.

Conclusión

Taut apunta temas que se desarrollarán ampliamente con el Movimiento Moderno. Como son los de la vivienda, los monumentos urbanos y la forma de la ciudad. Todo ello relacionado con la Arquitectura de cristal. El grupo formado alrededor de Taut en 1919 se compone de arquitectos-pintores que no llegan a realizar obra alguna, como Paul Gösch, Wenzel-August Hablick y Hermann Finsterlin. Pero también de otros que con el tiempo llevan a cabo importantes proyectos, como en el caso de Hans Scharoun, encargado de la reconstrucción de la ciudad de Berlín.


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